Guía

De qué depende el precio de un cableado estructurado

En resumen

El cable es la parte menor del costo de un punto de red. Lo que mueve el precio es dónde hay que instalarlo: si la canalización existe o hay que construirla, si el edificio está vacío o en operación, cuántos puntos se concentran en un mismo piso y qué se exige al entregar. Dos ofertas por la misma obra pueden diferir al doble sin que ninguna esté mal calculada: están cotizando alcances distintos.

Por Marcelo Puga Babarovich Gerente Comercial Actualizada el

Una de las preguntas que más recibimos por el formulario del sitio es, con distintas palabras, la misma: cuánto vale el punto de red. Es una pregunta razonable y no tiene respuesta corta, porque el mismo punto puede costar varias veces más o menos según dónde haya que instalarlo.

Esta guía no entrega precios. Explica qué variables los mueven, en orden de cuánto pesan, para que quien está armando un presupuesto sepa qué tiene que definir antes de pedir ofertas.

El cable es la parte menor

Lo primero que conviene desarmar es la intuición de que un cableado estructurado se cotiza por metro de cable. El cable, los conectores y los patch panels son la parte visible del presupuesto y la que todos comparan, pero no es donde se decide el precio.

La mayor parte del valor de un punto está en el trabajo de llegar hasta donde el punto tiene que quedar: abrir y cerrar cielos, montar soportería, tender por bandeja, pasar por muros, sellar, peinar, conectorizar y medir. Ese trabajo depende de condiciones que no están en la especificación del cable sino en el edificio.

La canalización: la variable que más mueve el precio

Si la canalización existe, el cableado es una obra de instalación. Si no existe, es una obra de construcción. Esa sola diferencia explica buena parte de las brechas entre ofertas.

Canalización es todo lo que contiene y protege el cable: bandejas portacables, escalerillas, ductos, canaletas, pasadas entre losas y sellos cortafuego. Construirla implica soportería, perforaciones, intervención estructural y, muchas veces, coordinación con otras especialidades.

Por eso el primer punto a definir en unas bases no es la categoría del cableado, sino quién provee la canalización y dónde termina su alcance. Cuando eso queda abierto, el oferente que asume que la canalización es de otro cotiza más barato y gana; después aparece como obra adicional, sin competencia y con el plazo encima.

Las condiciones del sitio

Dos obras con la misma cantidad de puntos y la misma categoría pueden tener precios muy distintos según cómo sea trabajar ahí.

Edificio vacío o edificio en operación. En obra gruesa se trabaja de corrido, con el cielo abierto y sin restricciones de ruido ni de circulación. En un edificio funcionando hay que coordinar accesos, proteger puestos de trabajo, trabajar por sectores y dejar cada jornada el recinto operativo.

Ventanas de trabajo. Un retail, una clínica o un data center no se detienen: el trabajo se hace de noche, en fin de semana o en ventanas acotadas. Esto no es un recargo menor; cambia la productividad de la cuadrilla y el costo de la hora.

Accesos y altura. Cielo americano desmontable, cielo de volcanita que hay que abrir y reponer, losa a la vista con trabajo en altura o bodegas con racks que impiden el paso son realidades distintas, y cada una tiene su rendimiento.

Distancia y logística. Una faena fuera de la región implica traslados, estadía y tiempo de viaje del equipo. En proyectos de pocos puntos, ese costo fijo puede pesar más que la obra misma.

La densidad: por qué el punto número 200 es más barato que el número 20

Un proyecto de cableado tiene costos que no dependen de la cantidad de puntos: la movilización de la cuadrilla, la habilitación de la sala de comunicaciones, los troncales, el certificador en terreno y la documentación final.

Esos costos se reparten entre todos los puntos de la obra. Por eso 92 puntos concentrados en un mismo piso tienen un valor por punto considerablemente menor que 20 puntos repartidos en cuatro sucursales, aunque el cable y el conector sean idénticos. Cuando se compara una oferta contra otra de un proyecto distinto, esta es la primera distorsión que hay que descontar.

La categoría, y por qué no es solo el cable

Entre categoría 6 y categoría 6A la diferencia de precio del cable es modesta. La diferencia real está en lo que arrastra.

El cable 6A es de mayor diámetro y exige un radio de curvatura más amplio, así que caben menos cables por bandeja: la canalización crece. Los conectores, patch panels y patch cords deben ser también de categoría 6A, porque basta un componente de categoría inferior para que el enlace completo baje de clase. Y la instalación es menos tolerante: una amarra apretada o una curva cerrada que un enlace de categoría 6 perdona, en 6A aparece en la certificación.

La decisión no debería tomarse por precio sino por horizonte: qué va a circular por esa red en los próximos diez o quince años. Lo desarrollamos en el futuro de la digitalización y el cableado estructurado.

Lo que se exige al entregar

Las tres últimas variables no cambian cómo se instala, pero sí cuánto cuesta, y son las que con más frecuencia quedan fuera de una oferta barata.

Certificación. Medir el 100 % de los enlaces con un certificador calibrado y entregar un informe por enlace tiene un costo propio: el instrumento, su calibración vigente y las horas de medición. Si las bases no lo exigen, es habitual recibir una verificación de continuidad —que solo confirma que el cable llega— en lugar de una certificación. Son cosas distintas, y la segunda no sirve para tramitar la garantía. Cómo se hace, acá.

Garantía extendida del fabricante. Las garantías de 20 o 25 años no se compran: se tramitan, y exigen instalador certificado por la marca, componentes de una misma línea y registro de la instalación a nombre del propietario. Eso restringe de dónde puede salir el material y quién puede ejecutar la obra.

Entregables. Rotulación según ANSI/TIA-606, planos as-built editables, informes de certificación y diagramas de rack son horas de trabajo que alguien tiene que cotizar. Cuando no se piden, no se hacen, y la red queda sin documentación desde el primer día.

Cómo pedir para poder comparar

La brecha entre ofertas casi nunca significa que una empresa sea cara. Significa que cada una está cotizando un alcance distinto, porque las bases dejaron espacio para interpretarlo.

Para cerrar ese espacio publicamos una pauta de especificación de cableado estructurado: once páginas con los diez puntos que unas bases deben definir, cada uno con una redacción sugerida lista para copiar, y una lista de verificación final. Es descarga libre, sin registro.

Y una recomendación práctica: un precio serio viene después de una visita a terreno. Un valor por punto entregado por teléfono es una referencia para presupuestar, no una oferta. Lo que define el precio —la canalización, los accesos, el estado del cielo, la sala, las ventanas de trabajo— se ve en el sitio, no en un plano.

El cable es lo más barato de un punto de red. Lo caro es llegar hasta donde tiene que quedar.

Sobre el autor

Marcelo Puga Babarovich

Gerente Comercial · Rom Mayer

Gerente Comercial de Rom Mayer. Escribe sobre continuidad operativa, certificación de redes, estudios de cobertura WiFi y gestión de proyectos de TI.

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Preguntas frecuentes

Lo que suelen preguntarnos

¿Cuánto cuesta un punto de red?

No existe un valor por punto que sirva para todos los casos, porque el mismo punto puede costar varias veces más según dónde haya que instalarlo. Un punto en una oficina en obra gruesa, con bandeja ya tendida y cielo accesible, no tiene nada que ver con un punto en un local en funcionamiento, con cielo cerrado y trabajo nocturno. Cualquier valor por punto entregado sin conocer el sitio es una referencia, no un precio.

¿Cuánto más caro es categoría 6A que categoría 6?

Más de lo que sugiere la diferencia de precio del cable. El 6A es de mayor diámetro y exige un radio de curvatura más amplio, de modo que caben menos cables por bandeja o ducto y la canalización crece. A eso se suman conectores y patch panels de la misma categoría: basta un componente de categoría inferior para bajar de clase el enlace completo.

¿Por qué dos empresas cotizan la misma obra con el doble de diferencia?

Casi siempre porque están cotizando alcances distintos, no porque una sea cara. Lo que no se define en las bases, cada oferente lo interpreta a su favor: la canalización, la certificación, la garantía del fabricante y las ventanas de trabajo son las cuatro omisiones que más separan las ofertas.

¿La certificación viene incluida en el precio?

Solo si se exige explícitamente. Certificar es medir el 100 % de los enlaces con un certificador calibrado y entregar un informe por enlace, y tiene un costo propio. Si las bases no lo piden, es habitual recibir una verificación de continuidad, que es otra cosa y no sirve para tramitar la garantía extendida del fabricante.

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