Punto de acceso WiFi montado en la losa de una tienda, junto a la bandeja portacables que recorre el cielo cargada de cableado estructurado

Caso de éxito · Retail

45 estudios de cobertura WiFi en 30 tiendas de un grupo de retail

En resumen

Un grupo de retail enfrentaba dos problemas distintos en sus dos cadenas: en una había que instalar WiFi desde cero y en la otra se cambiaba la tecnología sobre una red existente. Entregamos 45 estudios en 30 tiendas y 222.546 m²: diseño predictivo para decidir cuántos equipos comprar y dónde ponerlos, y medición pasiva para verificar el resultado. En 12 de las 15 tiendas con ambos estudios, lo instalado coincidió exactamente con lo diseñado.

222.546 m² estudiados en 30 tiendas
45 estudios predictivos y pasivos
12 de 15 tiendas donde lo instalado coincidió con el diseño
98 % de la superficie medida sobre −67 dBm

El proyecto

Del desafío al resultado

  1. Desafío

    Un grupo de retail con dos cadenas y tiendas entre Iquique y Osorno tenía dos problemas distintos al mismo tiempo. En la cadena de locales más compactos había que instalar la cobertura WiFi desde cero: nadie sabía cuántos puntos de acceso comprar por tienda ni dónde montarlos. En la cadena de gran superficie la red ya existía y se estaba cambiando la tecnología, de modo que la pregunta era la contraria: comprobar que después del recambio no quedaran zonas sin cobertura.

  2. Solución

    Dos tipos de estudio para dos preguntas distintas. Para la instalación nueva, un estudio predictivo por tienda: se modela la planta real con sus materiales y obstáculos, se simula la propagación y se fija la posición de cada equipo antes de comprarlo. Para el recambio, un estudio pasivo: recorrido completo del local con instrumento, con la red operativa, midiendo la señal efectiva. Las tiendas de la primera cadena recibieron además el estudio pasivo después de instalar, para verificar que el diseño se hubiera cumplido.

  3. Resultado

    45 estudios en 30 tiendas y 222.546 m². En las 15 tiendas que tienen diseño y medición posterior, el número de equipos instalados coincidió exactamente con el diseñado en 12 de ellas. En la medición, el 98 % de la superficie evaluada cumplió el umbral de −67 dBm en ambas bandas, con cuatro áreas bajo el 90 % identificadas una por una.

Qué hicimos

  1. Un perfil de requisitos común

    Antes de diseñar o medir se fijó el umbral para todas las tiendas: −67 dBm de intensidad de señal, relación señal-ruido sobre 20 dB y 24 Mbps mínimos, exigidos tanto en 2,4 como en 5 GHz. Sin un criterio común, los resultados de una tienda no se comparan con los de otra.

  2. Diseño predictivo de la instalación nueva

    17 tiendas modeladas sobre su planta real —muros, cielos, alturas de montaje, distribución de góndolas— para simular la propagación y definir cuántos puntos de acceso necesita cada local y en qué posición va cada uno: 81.333 m² y 338 equipos definidos antes de la compra.

  3. Plano de montaje antes de comprar

    El entregable del predictivo no es un informe que se archiva: es la ubicación exacta de cada equipo. Eso permitió dimensionar la compra tienda por tienda en lugar de aplicar un número estándar por metro cuadrado.

  4. Medición pasiva en 28 tiendas

    Recorrido completo de cada local con la red operativa y la tienda funcionando, única condición en la que la medición refleja lo que vive el usuario: 213.920 m² y 758 puntos de acceso verificados en 86 áreas evaluadas por separado.

  5. Contraste entre lo diseñado y lo instalado

    En las tiendas con ambos estudios se comparó el diseño contra la medición. En 12 de 15 el conteo de equipos coincidió exactamente. En dos locales el total medido era mayor porque seguían instalados equipos de la tecnología anterior, que la medición detectó y distinguió de los nuevos.

  6. Informe por tienda con las zonas a corregir

    Mapas de calor por banda, porcentaje de cumplimiento por área y el detalle de las zonas bajo umbral con su causa, que es lo que permite decidir si se mueve un equipo, se agrega uno o se ajusta la potencia.

Un grupo de retail con dos cadenas y tiendas repartidas entre Iquique y Osorno tenía, al mismo tiempo, dos problemas de cobertura que se parecen poco.

En la cadena de locales más compactos había que instalar el WiFi desde cero. La pregunta era de presupuesto antes que técnica: cuántos puntos de acceso comprar para cada tienda y en qué posición montarlos.

En la cadena de gran superficie la red ya existía y se estaba cambiando la tecnología. Ahí la pregunta era la contraria: comprobar que, terminado el recambio, no quedara ninguna zona sin cobertura.

Son dos preguntas distintas y necesitan dos estudios distintos.

Diseñar antes de comprar

Para la instalación nueva hicimos un estudio predictivo por tienda. Se levanta la planta real del local —muros, cielos, alturas de montaje, distribución de góndolas— y se modela cómo se propaga la señal a través de esos materiales. Sobre ese modelo se prueba la ubicación de los equipos hasta que toda la superficie cumple el objetivo.

El objetivo fue el mismo para las 30 tiendas del programa: −67 dBm de intensidad de señal, relación señal-ruido sobre 20 dB y 24 Mbps, exigidos en ambas bandas.

El resultado de esa etapa no es un informe que se archiva: es un plano de montaje. 17 tiendas, 81.333 m² y 338 puntos de acceso definidos antes de comprarlos, con la posición exacta de cada uno. Para una cadena eso significa dimensionar la compra local por local, en vez de aplicar un número estándar por metro cuadrado que sobra en unas tiendas y falta en otras.

Medir lo que quedó instalado

Un diseño predictivo dice lo que debería ocurrir. Por eso la segunda parte del trabajo fue el estudio pasivo: recorrer cada tienda completa con el instrumento de medición, con la red operativa y el local funcionando, que es la única condición en la que la medición refleja lo que vive el usuario.

Se midieron 28 tiendas, 213.920 m² y 758 puntos de acceso, divididos en 86 áreas evaluadas por separado —salas de venta, bodegas, altillos, oficinas—, porque la exigencia no es la misma en todas y promediar una tienda entera esconde justamente lo que interesa encontrar.

El 98 % de la superficie evaluada quedó sobre el umbral de −67 dBm en ambas bandas. Cuatro áreas quedaron bajo el 90 %, en cuatro tiendas distintas, y el informe dice de cada una dónde está y en qué banda falla. Eso es lo que sirve: no un certificado de aprobación, sino la lista de dónde hay que intervenir.

Lo que pasó cuando comparamos ambos estudios

Quince tiendas tienen las dos cosas: el diseño hecho antes de instalar y la medición hecha después. Eso permite una comprobación que casi nunca se puede hacer.

En 12 de esas 15 tiendas, el número de equipos instalados coincidió exactamente con el número diseñado.

De las tres restantes, dos difieren en uno y en dos equipos. La tercera es la más interesante: se instalaron cuatro equipos menos que los diseñados, y es justamente el local cuyo altillo —528 m² sobre la sala de venta— quedó en 81 % de cobertura en 2,4 GHz, el valor más bajo de todo el programa. La sala de venta de esa misma tienda mide 99 %.

Y hubo dos locales donde el total medido parecía bastante mayor que el diseñado —33 y 35 contra 24— hasta que se miró el detalle: convivían los 24 equipos nuevos con 9 y 11 equipos de la tecnología anterior que seguían montados. Contando solo los nuevos, esas dos tiendas también coinciden exactamente con el diseño.

Esa es la utilidad real de medir después de diseñar. No solo confirma la cobertura: muestra dónde la instalación se apartó del plano, qué equipamiento antiguo quedó conviviendo con el nuevo y en qué parte de la tienda eso se nota.

Por qué importa el orden

La práctica habitual en retail es instalar primero y medir después, si es que se mide. Eso convierte cada tienda en un ensayo: se monta, se prueba, se agregan equipos donde falla y se termina con una red que funciona pero que nadie diseñó.

Hacerlo al revés tiene tres consecuencias concretas. La compra se dimensiona con fundamento. La instalación no se improvisa en terreno. Y al final queda un registro medido de la cobertura de cada tienda: la línea base contra la cual comparar cuando alguien reporte que «el WiFi anda lento» dos años después.

Para un grupo con dos cadenas hay un cuarto efecto: 30 tiendas estudiadas con el mismo umbral son 30 tiendas comparables entre sí.

Si tienes varios locales y estás por instalar o renovar la cobertura, conversemos. El estudio de cobertura es la parte más barata del proyecto y la que determina el costo de todo lo demás.

  • Plano de una tienda con la línea de cajas, las góndolas y once puntos de acceso marcados con su número
    Ilustración · El plano con la posición que el modelo asigna a cada equipo, antes de comprarlos
  • El mismo plano cubierto por un mapa de calor de intensidad de señal, con la escala en dBm y el umbral de −67 dBm marcado
    Ilustración · La cobertura que predice el modelo, contra el umbral de −67 dBm
  • Punto de acceso WiFi fijado a la losa de hormigón de una tienda, entre canalizaciones eléctricas y luminarias
    Punto de acceso montado en losa, según la posición definida en el estudio · 2026
  • Técnico sosteniendo un punto de acceso WiFi rotulado AP-65 antes de montarlo en la bodega de una tienda
    Cada equipo rotulado antes del montaje, para que coincida con el plano del estudio · 2026

Preguntas frecuentes

Lo que suelen preguntarnos

¿Qué diferencia hay entre un estudio predictivo y uno pasivo?

El predictivo se hace sobre el plano, antes de instalar: modela los materiales del edificio y simula cómo se propaga la señal para definir cuántos puntos de acceso se necesitan y dónde va cada uno. El pasivo se hace en terreno con la red ya funcionando: se recorre el recinto midiendo la señal real. Uno decide la compra, el otro verifica lo instalado. En una instalación nueva conviene hacer los dos.

¿Para qué sirve hacer el estudio antes de comprar los equipos?

Para no comprar de más ni de menos. Sin estudio previo lo habitual es aplicar un número estándar de puntos de acceso por metro cuadrado, que sobra en unas zonas y falta en otras. El modelo dimensiona tienda por tienda y entrega la posición exacta de cada equipo, de modo que la instalación no se decide improvisando en terreno.

¿Qué tan confiable es un estudio predictivo?

Depende de la calidad del levantamiento: un modelo alimentado con la planta real y los materiales correctos predice bien. En este proyecto se pudo comprobar, porque las tiendas diseñadas se midieron después: en 12 de 15 el número de equipos instalados coincidió exactamente con el diseñado. Aun así, el predictivo no reemplaza a la medición, porque el edificio real siempre tiene algo que el plano no dice.

¿Qué umbral de señal se considera aceptable?

En estos estudios se usó el perfil de mejores prácticas: intensidad de señal mínima de −67 dBm, relación señal-ruido sobre 20 dB y velocidad de datos mínima de 24 Mbps, exigidos tanto en 2,4 como en 5 GHz. El umbral correcto depende del uso: una tienda con lectores inalámbricos y pago móvil necesita más margen que una oficina.

¿Tienes un proyecto en faena o en terreno?·

Nuestro equipo comercial te contacta y coordina tu proyecto en todo Chile.

Cotizar proyecto
Llamar Cotizar